Muchos técnicos de sonido trabajan en la sombra, no se les ve, pero su trabajo es crucial para que los shows brillen técnicamente desde el principio al final. Iván Bajo es un ejemplo de esta especie de técnico que hoy queremos destacar desde las filas de Trade -Escuela Técnica del Espectáculo-.
Entre torres gigantes de cajas, flycases, cables, camiones que entran y cuadrillas de técnicos que van y vienen para comprobar equipos, un taller de mantenimiento donde todo el equipo se desmonta algún día, productores y algún alumno despistado que otro… en medio de ese perfecto y armonioso desorden de la nave central de Fluge, se encuentra el cuarto de las «cosas pequeñas».
Se trata del cuarto de las cosas delicadas, aquellas que requieren una especial atención antes, durante y después de cada bolo. Ese es el feudo de Iván Bajo, siempre atento a todo lo que se menea… y por qué no decirlo, echando una mano a los compañeros de la Escuela Trade cada vez que la necesitamos.
Precisamente en Fluge tuvimos ocasión de entrevistar a Iván Bajo, técnico de sonido y responsable del área de microfonía de Fluge Industrias Orquestales.
Iván lleva 12 años encargado de este puesto y sus funciones en la empresa son preparar los equipos de microfonía sea convencional o inalámbrica, ver que haya stock de todo, que se tiene lo que los clientes demandan y preparar y chequear los equipos para que cuando vayan los técnicos tener todo presentable y listo para su instalación.
¿Trabajas en alguna área concreta dentro de Fluge o haces de todo en general?
En esta empresa, al ser tan grande, digamos que tenemos varios departamentos. Yo concretamente trabajo en el de la microfonía, sistemas de monitores inalámbricos, algo de backline como son los equipos de DJ y cuando preparamos musicales siempre hay un material mas específico de intercomunicación y vídeo sobre el que todos tenemos un poco de conocimiento pero yo destaco un poquito más ahí.
¿En el área de radiofrecuencia qué es lo que se está usando hoy en día?
Ahora lo que se está usando, por ejemplo, en microfonía de mano son las gamas altas de las marcas más habituales como el sistema R de SHURE; de Sennheiser seria la 5200, de AKG la serie 800…
Tenemos la suerte de que los distribuidores nos dejan materiales nuevos para poder probarlos sobre el terreno. De todas formas también tenemos gamas medias porque no siempre los clientes eligen ir con los mejores equipamientos; hay diferentes demandas y tenemos otro tipo de gamas como pueden ser la serie 300 de Sennheiser, o la serie ULX de SHURE, todo se prepara en función del propio evento.
Cuéntanos más o menos ¿cuánto equipo puede salir a un festival como los que hay ahora?
Iván: Los festivales, la peculiaridad que tienen es que tienen unos tiempos de montaje muy cortos. Cuando esta funcionando el propio festival, se hacen las pruebas, con lo cuál se colocan ya los micros para las baterías, todos los grupos de fuera prueban con esos micros y lo que quieren es que cuando sea el momento del show utilizar esos mismos micros, con lo cual aquí en Fluge tenemos un buen equipamiento de microfonía, las marcas mas comunes y otras un poco mas raritas pero da para montar todas las bandas que pueda tener un día de festival, 4 ó 5 bandas, de forma que se respeta que el micrófono que se utiliza en la prueba de sonido de la mañana es el mismo que se utiliza después en la actuación consiguiendo una calidad en el servicio que se presta.
Con microfonía inalámbrica el número de monitores personales inalámbricos es mayor. Se suelen llevar siempre unos 8 ó 12 sistemas, teniendo en cuenta que no se solapen las bandas…
¿Puedes explicarnos a qué te refieres cuando hablas de un sistema?
Un sistema es el equipamiento inalámbrico que utiliza uno de los escenarios o una banda, es decir, si hay dos bandas y cada uno de ellos lleva 8 monitores personales, no da tiempo a que se compartan esos equipos.
En estas ocasiones hay que doblar ese equipamiento para que en el momento de la prueba y la actuación de uno y otro grupo no interfieran y no haya que estar detrás del artista corriendo para ponerle el pinganillo.
Con microfonía inalámbrica se utilizan menos micrófonos inalámbricos que monitores de in-ear, pero pasa un poco lo mismo, puedes tener una banda que utiliza un inalámbrico, le sumamos a él un reserva y si después te viene una banda que te utiliza otros inalámbricos, tienes que tenerlo previsto, hay veces que hay que doblar el equipo inalámbrico, precisamente para que esté a punto en lo que es la prueba y la actuación de los artistas.
En cuanto a mantenimiento que fallos suele haber, ¿qué roturas o cuáles son las tareas habituales?
Aquí se rompe todo, jejeje… le damos un uso al material, muchas veces provocado por la rapidez en los montajes, indebido. El material de sonido sufre mucho con los transportes, con las condiciones climatológicas, el sol, la humedad… el mantenimiento es variado;desde cualquier micro que pueda tener una rejilla abollada, un tornillo suelto, el conector suelto debido a un tirón del cable… hasta cosas más complicadas como pueden ser la potencia de emisión de un aparato inalámbrico o la respuesta de una cápsula ya sea de cable o inalámbrica. Habitualmente se comparan las respuestas y se ve que todos los micros que se envían al evento tienen la misma respuesta.
¿Utilizas algún software para tomar estas mediciones?
Sí. Para probar las respuestas de las cápsulas se suele utilizar el Smaart Live. Para ver la respuesta gráficamente o chequear la potencia de emisión de los aparatos, concretamente los inalámbricos, utilizamos un software más convencional, el RF Explorer.
Si un aparato tiene una complicación más seria lo pasamos a nuestro departamento de taller donde los ingenieros destripan y reparan los aparatos.
¿Qué tienes que contarnos acerca de la evolución de los equipos?
Hoy en día sigue reinando el Shure SM58, el Shure SM57, el 421… son micros muy convencionales por todos conocidos y digamos que en el mundo del directo apenas hay movimientos o novedades en cuanto a micrófonos normales de instrumento.
Quizás el 4099 de DPA ha sido la última revolución, un micro que vale para todos los instrumentos con muy buenas prestaciones. Por lo demás es un campo que está bastante consensuado en todas las marcas.
En la microfonía inalámbrica sí se aprecian más novedades; me acuerdo de cuando empecé hace 12 años… se utilizaban los PCM600, se utilizaba el in-ear para el artista y poco más.
Hoy en día se necesitan equipos que vayan monitorizados por ordenador porque no es uno el que se utiliza, se utilizan 10 ó 12 en una gira. Tanto backliners, como todos los músicos, como técnicos de monitores, todos llevan su mezcla personal inalámbrica y esto ha provocado una importante evolución de los equipos en cuanto a las prestaciones que te puedan dar, por cobertura, sistemas diversity, por monitorización mediante ordenador…
La microfonía inalámbrica es más de lo mismo, interesan receptores que te permitan llevar más canales de inalámbricos, que sean mucho más pequeños, que te den más potencia de emisión. Es un mundillo en el que sí se van generando nuevos artículos continuamente.
Gracias Iván y «mucha suerte!!! 😉